Archivo DistroKid · deseo clandestino y adrenalina · Tamar Melián
Primero dijeron que no. Después redactaron un pacto secreto entre escaleras. La adrenalina firmó sin leer la letra pequeña.
Canción publicada · historia editorial · humor ácido · comunidad
Prohibido pero Rico: el pacto secreto que acabó maullando en la azotea — Prohibido pero Rico narra una atracción pactada y clandestina que vive entre besos rápidos, escaleras, fachadas frías y consecuencias.
- Prohibido pero Rico
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Expediente musical
Prohibido pero Rico
Prohibido pero Rico narra una atracción pactada y clandestina que vive entre besos rápidos, escaleras, fachadas frías y consecuencias.

Texto original facilitado por Tamar Melián
Letra de «Prohibido pero Rico»
Letra completa publicada con autorización del autor. Se conserva la expresividad, las onomatopeyas y la escritura original de la canción.
(Ayyyyyy, prrrr, bebé…)¡Dale, dale, dale, vamo’ al mambo!
Te vi ese día y como siempre intenté frenarmePero el bicho en la cabeza no me dejó calmarmePensé: «Lo controlo, me aguanto, relax»Y ahora mírame, con tu boca no puedo parar
Fue raro porque primero lo hablamosCon una filosofía de par de taradosDijimos que no, que no iba a pasarPero los dos sabíamos que era pura falsedad
(En Argentina y Canarias suena igual)«Dale, dale, dale, nos matamos sin culpa»«Si nos pillan, baby, hacemos una tumba»«Lo tuyo y lo mío es calle, es trampa»«Nos besamos y ya no hay quien nos desata»
Ahora me tienes enviciao’Tu boca, tu risa, esos ojos negronaos’Lo pactamos, que nadie se entereQue cada uno en su casa, pero en la cama, diferente
La adrenalina de esconderlo me calientaMinutos contados, to’ a la cuentaNo hay tiempo pa’ cuentos, pa’ flores ni letrasPero sí pa’ besos entre las escaleras
Soy frío de fachada, pero contigo un cachorritoGata, tú me tienes maullando bajitoYo soy un perro callejero sin correaPero a tu lado me siento en una azotea
«Dale, dale, dale, nos matamos sin culpa»«Si nos pillan, baby, hacemos una tumba»«Lo tuyo y lo mío es calle, es trampa»«Nos besamos y ya no hay quien nos desata»
Qué carajo pasará si esto sigue asíSi tú y yo nos gustamos pero hay que fingirQue aquí no pasa na’, que somos colegasPero en la sombra, qué forma de pecar
No quiero depender de ti pa’ respirarPero cabrona, si me miras, me haces temblarTú me tienes hechizao’ con ese juegoPero sabemos que esto un día prende fuego
«Dale, dale, dale, nos matamos sin culpa»«Si nos pillan, baby, hacemos una tumba»«Lo tuyo y lo mío es calle, es trampa»«Nos besamos y ya no hay quien nos desata»
JajajajajaMami, esto se nos fue de las manosPero que siga así, que siga así…(Tamar Melián, prendiendo fuego, cabrón…)
© Tamar Melián. Letra reproducida por su autor para acompañar la escucha y el contexto de la obra.
El pacto antes del incendio
La letra cuenta que ambas personas hablaron del límite y afirmaron que no ocurriría, aunque sabían que la atracción seguía presente. Cuando cruzan la frontera, deciden mantener cada vida por separado y esconder el vínculo. El secreto se convierte en parte del deseo.
Perro callejero convertido en cachorrito
El narrador presume de frialdad, pero adopta imágenes de perro y gato para mostrar cómo pierde la pose. La ternura clandestina convive con una fachada de control. Esa contradicción sostiene el personaje: quiere disfrutar sin consecuencias, pero empieza a preguntarse qué pasará si continúa.
Consentimiento no es lo único que importa
La canción describe deseo mutuo, algo imprescindible. También sugiere compromisos externos y engaño. En la realidad, actuar a escondidas puede afectar a otras personas. Consentimiento entre dos no borra acuerdos previos; honestidad y responsabilidad siguen formando parte de la decisión.
El ministerio de relaciones clandestinas
En la película, la pareja solicita una licencia secreta y recibe un formulario visible desde el espacio. Cada beso en las escaleras activa una alarma y el perro callejero empieza a maullar como testigo. Tamar intenta esconder el expediente en una tumba metafórica, pero la adrenalina lo publica por error en el boletín oficial.
La historia surrealista que deja abierta
Imagina que esta canción no termina al acabar el audio. La portada queda encendida como una pantalla de selección de nivel y el personaje principal sigue caminando fuera de cuadro. Ahí empieza el multiverso compartido: cada oyente añade una teoría, enlaza otra canción y convierte una imagen en conversación.
La intención de este artículo es ampliar el mundo sin fingir una explicación única. La música puede nacer de experiencias, escenas vistas, sueños, rumores o pura deformación creativa; aquí se propone una lectura editorial basada en el título, la portada oficial, el videoclip cuando existe y los datos públicos del lanzamiento.

Detrás de la canción
¿Quién demonios es Tamar Melián y qué estará tramando ahora?
Tamar Melián es productor, creador musical y constructor de mundos. Convierte experiencias, sueños, rumores, frases de calle y accidentes mentales en canciones con identidad propia. También desarrolla videojuegos en solitario: Xerebra, Kobaya Nerd y Gato Sicario, tres proyectos en proceso que mezclan Canarias, humor, pixel art y decisiones creativas poco compatibles con una vida tranquila.
Utiliza inteligencia artificial como herramienta en buena parte de su proceso musical y visual, pero la dirección, las letras, los prompts, la selección y el criterio creativo los trabaja él. La máquina puede proponer ruido; la personalidad, el mundo y la responsabilidad artística siguen teniendo nombre y apellidos.
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