Música con memoria, imagen y ficción.
Produzco canciones buscando un lenguaje propio entre lo vivido, lo observado y lo imaginado. La historia puede empezar con una frase, un sueño, una escena real o un rumor que pide convertirse en otra cosa.
Primero la emoción.
La técnica está al servicio de una atmósfera y de una historia. El objetivo no es explicar el origen de la canción: es hacer que se sienta verdadera.
Lo que ocurre
Un hecho real puede contener el conflicto o la imagen que pone en marcha una canción.
Lo que sueño
Los sueños dejan escenas, colores y sensaciones sin una lógica cerrada. Ahí suele haber música.
Lo que se cuenta
Un rumor puede ser una chispa narrativa, nunca una prueba: se transforma en ficción.
Del detonante a la canción.
No existe una fórmula única. A veces aparece primero una imagen; otras, una palabra, un ritmo o una emoción. El trabajo consiste en escuchar lo que la idea necesita, proteger lo privado y reescribir hasta encontrar su propia verdad.
De dónde nace una canción
Hechos, sueños, experiencias y rumores: las distintas puertas de entrada a mi proceso.
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