Archivo DistroKid · espiritualidad, humor y contradicción · Tamar Melián
No cree en dogmas, pero habla con la luna y sospecha que volverá convertido en cabra. La duda también ha montado su propio altar.
Canción publicada · historia editorial · humor ácido · comunidad
Creo en Algunas Cosas: un ateo, una cabra y una brújula cósmica — Creo en algunas cosas, de Tamar Melián, mezcla ateísmo, cartas, energía, karma, sueños familiares y reencarnación caprina con humor canario.
- Creo en algunas cosas
- Tamar Melián
- letra original
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- espiritualidad
- Canarias

Expediente musical
Creo en algunas cosas
Creo en algunas cosas, de Tamar Melián, mezcla ateísmo, cartas, energía, karma, sueños familiares y reencarnación caprina con humor canario.

Texto original facilitado por Tamar Melián
Letra de «Creo en algunas cosas»
Letra completa publicada con autorización del autor. Se conserva la expresividad, las onomatopeyas y la escritura original de la canción.
Yo no rezo, pero me limpio con sal,Y a veces le hablo a la luna cuando todo va mal.No voy a misa, pero creo en la energía,Y cuando sueño con mi abuela… me cambia el día.
Los domingos no me confieso,Pero a veces el universo me lanza un beso.No creo en el diablo, pero lo he visto en gente,Y he sentido la muerte bailando enfrente.
Dicen que si no crees en nada, estás vacío,Pero yo estoy lleno de misterios míos.No tengo altar, pero sí intuición,Y cuando el alma habla… le presto atención.
No creo en Dios, pero sí en el orden,Y en que si jodes mucho, el karma te responde.No creo en ángeles, pero sí en señales,Y en que el tiempo da vueltas pa’ ajustar los males.
No soy místico, ni brujo, ni chamán,Pero algo hay cuando me tiembla el plan.Y si me muero… ya verás tú,Yo reencarno en perro… y te ladro desde el baúl.
Tengo fe en que todo regresa,Menos el dinero… eso siempre se me queda en la cerveza.He visto a gente sin alma mirar con más luzQue curas con sotana y faroles de pus.
No creo en el cielo, ni en el infierno,Pero sí en el ciclo de lo eterno.No hay pecado si hay intención limpia,Y a veces el universo me escribe sin tinta.
No creo en milagros…Pero sí en las casualidades bien borrachas.Y cuando todo encaja,Aunque no crea en nada,Me digo: «esto es magia sin marca».
No creo en Dios, pero sí en la vida,En que todo lo que haces… regresa sin medida.No creo en dogmas, ni en salvación,Pero sí en los silencios que tienen razón.
Soy un ateo con brújula cósmica,Que lee horóscopos con lógica caótica.Y si reencarno…Que sea en dragón con flow,Pa’ seguir soltando fuego…Desde otro show.
No tengo fe,Pero tengo respeto.No tengo templo,Pero tengo hueco.Tamar Melián…El ateo que sí cree en ti.Y en la cabra que te observa por la noche.
© Tamar Melián. Letra reproducida por su autor para acompañar la escucha y el contexto de la obra.
Un credo construido con contradicciones
Cada negación abre una puerta: no cree en Dios, pero sí en señales; no tiene templo, pero conserva un hueco. La canción no intenta resolver esa tensión. La convierte en identidad flexible y curiosa.
La montaña como lugar de percepción
Sal, luna, abuela, cartas y cabras unen lo cotidiano con lo inexplicable. Canarias no aparece solo como paisaje, sino como territorio donde la razón puede convivir con intuición, memoria y humor.
Respeto sin certeza obligatoria
Las experiencias espirituales tienen significado personal, aunque no prueban causalidad sobrenatural. Creer, no creer o cambiar de opinión son posiciones legítimas. La brújula del tema orienta al narrador; no pretende imponer dirección al oyente.
La oficina de reencarnaciones improbables
En la película, Tamar solicita volver como dragón con flow. La funcionaria cósmica solo dispone de cabra, perro o radiocasete encantado. Una abuela aparece en sueños y marca la casilla “lo que haga falta para seguir creando”. La cabra firma como testigo y se lleva el bolígrafo.
La historia surrealista que deja abierta
Imagina que esta canción no termina al acabar el audio. La portada queda encendida como una pantalla de selección de nivel y el personaje principal sigue caminando fuera de cuadro. Ahí empieza el multiverso compartido: cada oyente añade una teoría, enlaza otra canción y convierte una imagen en conversación.
La intención de este artículo es ampliar el mundo sin fingir una explicación única. La música puede nacer de experiencias, escenas vistas, sueños, rumores o pura deformación creativa; aquí se propone una lectura editorial basada en el título, la portada oficial, el videoclip cuando existe y los datos públicos del lanzamiento.

Detrás de la canción
¿Quién demonios es Tamar Melián y qué estará tramando ahora?
Tamar Melián es productor, creador musical y constructor de mundos. Convierte experiencias, sueños, rumores, frases de calle y accidentes mentales en canciones con identidad propia. También desarrolla videojuegos en solitario: Xerebra, Kobaya Nerd y Gato Sicario, tres proyectos en proceso que mezclan Canarias, humor, pixel art y decisiones creativas poco compatibles con una vida tranquila.
Utiliza inteligencia artificial como herramienta en buena parte de su proceso musical y visual, pero la dirección, las letras, los prompts, la selección y el criterio creativo los trabaja él. La máquina puede proponer ruido; la personalidad, el mundo y la responsabilidad artística siguen teniendo nombre y apellidos.
Escucha, guarda y vuelve cuando aparezca otra señal
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